El 19 de octubre de 1973 fue publicado el estupendo disco de temas compuestos por músicos que influyeron de modo determinante en la carrera del recordado músico inglés
David Bowie†
Pin Ups
RCA Records. 1973. Inglaterra
Este celebrado álbum representa el séptimo disco en estudio del recordado e influyente músico inglés pionero del glam rock.
Esta significativa impronta que procuraba calmar las ansias mercantilistas de RCA Records, representaba también una suerte de álbum tributo a aquellos iconos del rock que tocaron las fibras más profundas del joven David Jones.
Este hito musical esta conformado por 12 temas originales de grupos como The Kinks, Pink Floyd, The Yardbirds, The Who y Pretty Things, entre otros. La obra fue producida por Ken Scott (Elton John, Procol Harum, The Jeff Beck Group) y David Bowie con una sencilla portada que muestra a la famosa modelo pin up de los años 60, Twiggy† junto a Bowie.
Grabado en Chateau d’Hérouville, Hérouville, Francia, por los ingenieros Dennis MacKay y Andy Scott, la obra reúne a unos siete músicos, algunos de los cuales venían de participar en la exitosa obra conceptual The Rise And Fall of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars (1972), vale decir, el guitarrista Mick Ronson y el bajista Trevor Boulder, dos tercios de lo que era el grupo de apoyo, The Spiders From Mars.
El repertorio inicia con la agitada “Rosalyn”, original de la longeva banda inglesa Pretty Things.
Esta estridente canción nos presenta a Rosalyn, una de esas chicas escurridizas que suele uno encontrarse por estos caminos de Dios.
Acto seguido por el tema “Here Comes The Night” popularizado por la desaparecida banda Them, agrupación norirlandesa que tenía como cantante al legendario Van Morrison.
La pieza es una composición en mid-tempo que nos presenta al saxofonista barítono Ken Fordham. Al igual que el tema anterior, la banda la conforman el bajista Trevor Bolder, el baterista Aynsley Dunbar (Lou Reed†s, Jeff Beck†, Frank Zappa†), el guitarrista/teclista y cantante Mick Ronson†, el teclista Mike Garson, G.A. MacCormack en los coros, y David Bowie en la voz líder, saxos alto y tenor, armónica y el sintetizador Moog.
Temáticamente, la pieza trata sobre la infidelidad.
Sigue “I Wish You Would”, pieza original del bluesista Billy Boy Arnold según la versión de The Yardbirds en la primera etapa con Eric Clapton.
El tema nos atrapa con la armónica y el sencillo riff de la guitarra para contarnos sobre una mujer que abandona a su hombre.
Después Bowie nos lleva a la era psicodélica con una canción de Pink Floyd compuesta por Syd Barrett† y titulada “See Emily Play”, la cual fue el segundo single de la banda londinense, antes de ser lanzado el LP debut, The Piper at the Gates of Dawn (1967)
La pieza es la historia real de una mujer que Syd conoció en uno de sus lisérgicos viajes. La música recrea perfectamente el momento improvisando un poco.
Posteriormente Bowie nos deja con la versión de “Everything’s Alright”, original de The Mojos, banda poco conocida aunque recordada por este sencillo.
Y para cerrar la primera parte, David nos sorprende con una versión aletargada de “I Can’t Explain”, tema clásico de The Who que tiene en esta versión un buen solo de saxo manteniendo el riff inicial de la guitarra.
Escrito por Pete Townshend, el tema nos cuenta sobre un sentimiento inexplicable.
“Friday On My Mind” abre la segunda parte del disco. La canción pertenece a la exitosa banda australiana The Easybeats (con los futuros productores de AC/DC, Harry Vanda y George Young, hermano mayor de Angus y Malcolm), que tuvo en ella el primer sencillo en hacerse internacional.
La composición nos dice sobre eso tan raro y bueno que sentimos cuando llega el fin de semana.
El set sigue con el tema “Sorrow” de la banda de Liverpool The Merseys que con esta versión logró estatus mundial.
“Con tu largo cabello rubio y tus ojos azules / Lo único que recibí de ti / Fue pena, pena”, nos dice Bowie.
El disco continua con la versión de “Don’t Bring Me Down” de la banda Pretty Things, que logró un éxito con este tema en 1964, para luego seguir con la agitada “Shape of Things” de The Yardbirds -en la época con Jeff Beck–, un tema pro ambiental y antibélico que algunos autores citan como la primera canción popular del rock psicodélico.
La versión de “Anyway, Anyhow, Anywhere” de The Who es interpretada con gran ímpetu, entusiasmo y fuerza, especialmente la parte rítmica.
El final llega con el gran tema de The Kinks, publicado con lado B en 1965, “Where Have All The Good Times Gone”,
Escuchemos una vez más estas estupendas versiones que hacía David Bowie de estas canciones emblemáticas del rock, en medio de dos discos realmente emblemáticos de la era glam, Aladdin Sane (1973) y Diamond Dogs (1974)
Leonardo Bigott
¿Interesado en comprar éste u otro disco de David Bowie, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión por compras realizadas. Gracias



