Inicio Archivo discografico Romance 76: el magistral álbum debut de Peter Baumann

Romance 76: el magistral álbum debut de Peter Baumann

180
Peter Baumann Romance 76

En octubre de 1976 el músico alemán para entonces parte de Tangerine Dream, publicó su magistral e insuperable álbum debut

Peter Baumann
Romance 76

Virgin. 1976. Alemania

Pocos músicos ligados a la electrónica han tenido una carrera tan fulgurantemente precoz como el berlinés Peter Baumann, quien con apenas 18 años ya entraba a formar parte de Tangerine Dream, sustituyendo al organista Steve Schroider.

Baumann fue presentado a Edgar Froese por el otro integrante Chris Franke en 1971 luego del álbum Alpha Centauri y su primera participación fue en el doble LP, Zeit (1972), una de las obras maestras de la electrónica cósmica, pionera de la música drone.

Baumann y Franke eran nueve años menores que Froese, quien había formado Tangerine Dream en 1967. Los tres conformaron un equipo excepcional durante un tiempo relativamente corto pero de alto impacto en el desarrollo de la música electrónica moderna, que arrojó varios de los más paradigmáticos discos del género en los 70, muy especialmente Phaedra (1974), Rubycon (1975) y Stratosfear (1976), último de los álbumes de estudio de aquella etapa clásica en los que participó Baumann.




Durante los cinco años que Peter Baumann estuvo con Tangerine Dream, había protagonizado dos ausencias, la primera de ellas en 1973 cuando decidió viajar a conocer Nepal e India. En su ausencia, Froese y Franke grabaron el material -no editado en su momento- que sirvió especialmente para que Tangerine Dream fuera firmado por Virgin Records.

Aquellas grabaciones vieron la luz en 1986 con el nombre de Green Desert.

Baumann tuvo una segunda ausencia temporal en 1975 durante el tour australiano. Fue suplido por Michael Hoenig, teclista de Agitation Free, quien luego en 1978, influido por esta pasantía en Tangerine Dream, publicó el fantástico Departure from the Northern Wasteland

La salida definitivo de Baumann se produjo apenas finalizado el tour norteamericano de 1977 que arrojó el gran doble LP, Encore. Aquel año también produjo la banda sonora Sorcerer.

De modo que su separación no causó tanta sorpresa. Ya en 1976, entre el primer tour de Tangerine Dream por diversas ciudades europeas, y el que siguió con la edición de Stratosfear, Baumann dedicó un tiempo para plasmar sus ideas individuales en un primer álbum, también publicado por Virgin.

Romance 76 presentaba una portada de carácter andrógino que retrotrae a David Bowie, diseñada por Cooke-Key, la compañía que trabajaba para Virgin y que también diseñó Stratosfear. El maquillaje fue realizado por Mary Hillman.

Grabado y producido entre julio y agosto de 1976 por el propio Baumann, y mezclado en los Audio Studios de Berlín por Otto Bergler, el disco presenta seis composiciones, tres por cada lado.




Aunque la instrumentación utilizada no difiere de la utilizada por Tangerine Dream -lo cual estéticamente le da un lógico parecido- Baumann le dio una personalidad distintiva notable, resultando en uno de los más relevantes discos electrónicos de los 70 y, aún a la distancia, sigue cautivando por el cristalino uso de la tecnología analógica.

Bicentennial Present” da inicio al disco. Una austera y repetitiva caja rítmica sirve de base para las capas de sintetizadores, una tímida secuencia, y la nostálgica melodía que distingue al tema.

La segunda pieza, “Romance”, comienza con una tímida línea melódica realizada alternadamente por un sintetizador y un piano Fender Rhodes.

Baumann demuestra su alta sensibilidad melódica, no muy lejana a lo que Kraftwerk había comenzado el año previo con Radio-Activity (1975), pero sin voz.

Es quizá uno de los orígenes del minimal techno

El lado A lo cierra “Phase by Phase”, el tema más largo del disco, que se extiende por siete minutos y medio.

Su espíritu está cercano al de Stratosfear, con un desarrollo que mezcla melodía, rítmica y efectos sonoros repletos de misterio. Baumann demuestra aquí su destreza con la tecnología y muy en especial con el manejo de la rítmica




El lado B lo domina una composición titulada “Meadow of Infinity”, compuesta por dos partes entre las que se ubica el tema “The Glass Bridge”.

La dramática primera parte es una atrevida composición para cuerdas, percusión y voces en la que participan miembros de la la Orquesta Filarmónica de Munich bajo la dirección de su padre Herbert Baumann.

El tramo final recuerda a segmentos de Ummagumma de Pink Floyd

La pieza se mezcla con “The Glass Bridge”, en la que el drama se profundiza durante casi dos minutos, cuando repentinamente emerge una tenue rítmica electrónica y un sintetizador fantasmal nos conduce hacia la segunda parte del prado del infinito (“Meadow of Infinity”).

Los casi siete minutos que cierran el disco son especialmente seductores. En ellos Baumann aplica el clásico axioma de “menos es más”, con un certero balance entre todos los elementos: melodía del sintetizador, acordes del mellotron y loop rítmico.

La altísima inspiración que refleja Romance 76 fue para Peter Baumann irrepetible. Los discos que siguieron, Trans Harmonic Nights (1979), Repeat Repeat (1981) y Strangers in the Night (1983), y sus años dirigiendo el sello Private Music, son experiencias muy distintas en todo sentido.




Quizá aquel maravilloso y misterioso Romance 76 haya sido la piedra fundacional de la Baumann Foundation, la institución que fundó en San Francisco en 2009 y con el cual explora la experiencia del ser humano en el contexto de la ciencia cognitiva, la teoría de la evolución y la filosofía.

En 2011 publicó, junto a Michael W. Taft, el libro “Ego: The Fall of the Twin Towers and the Rise of an Enlightened Humanity”, en el cual plantean un nuevo desarrollo en neurociencia, biología evolutiva y otros campos científicos, para examinar el origen e historia del ego en el ser humano y las implicaciones tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Peter Baumann puede haber perdido la brújula musical muy pronto, pero el solo hecho de haber dejado su impronta en la etapa más influyente de Tangerine Dream y en este maravilloso Romance 76, lo ubica en un lugar privilegiado en la historia de la música electrónica.

Juan Carlos Ballesta


¿Interesado en comprar éste u otro disco de Peter Baumann, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión  por compras realizadas. Gracias