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Synchronicity: la obra maestra final de The Police

The Police Synchronicity

El 17 de junio de 1983 fue publicado el muy exitoso último disco del fenomenal trío conformado por Sting, Andy Summers y Stewart Copeland

The Police
Synchronicity

A&M. 1983. Inglaterra

 
Hay grupos que nacen y se desarrollan en el momento adecuado. The Police es uno de esos casos. Conformado por tres músicos con origen y trayectorias muy distintas, su conformación en 1977 coincidió con la explosión punk, circunstancia que fue aprovechada al máximo por Stewart Copeland (batería), Andy Summers (guitarra) y Sting (Gordon Summer) (bajo y voz) para concebir una propuesta que bebía por igual del punk, el reggae y el pop británico.

La creación del trio se produjo durante una de las etapas más fértiles de la historia de la música pop, cuando los grupos punk encabezados por Sex Pistols y The Clash  confrontaban al “establishment” británico.

La idea de The Police, aún antes de formarse como grupo, rondaba en la mente de Stewart Copeland, quien conoce a Sting en un concierto organizado por su hermano Miles Copeland -reputado productor y promotor discográfico, ya fallecido- en el que ambos participaban con sus bandas, Curved Air y Last Exit.

Con la ayuda del guitarrista amigo Henri Padovani, graban la primera canción, “Fallout”, en febrero de 1977.  La historia cambió cuando Sting y Stewart fueron invitados a tocar con Mike Howlett (ex-Gong)y su grupo Strontium 80, cuyo guitarrista, diez años mayor que ellos, era Andy Summers. No pasaría mucho tiempo para que Andy se uniera a The Police.




Los primeros resultados, “Roxanne” y “Can´t Stand Losing You”,  fueron una explosión que en poco tiempo arrojaría Outlands D’Amour (1978), un sorprendente disco debut lleno de urgencia.

En octubre de 1979 es lanzado Reggata Le Blanc, con varias de sus piezas más redondas: “Message in a Bottle”, “Bring on The Night”, “Walking on The Moon” y “The Bed´s Too Big Without You”.

Justo un año después editaron Zenyatta Mondatta (1980), otro disparo certero a las listas de éxitos, gracias a “Don´t Stand So Close To Me”, “Driven To Tears” y “De Do Do Do, De Da Da Da”. Y otro año exacto transcurrió para publicar Ghost in The Machine (1981), el más discutido de sus discos por introducir teclados y vientos, disco concebido entre giras que llevaron a The Police a nuevos lugares como, por ejemplo, El Poliedro de Caracas, en agosto de 1981.

Tras un silencio mayor a los anteriores, el trio concibió su obra más compleja y estilizada, Synchronicity (1983), que alcanzó el puesto numero uno en ventas a ambos lados del Atlántico. Desafortunadamente, resultó ser el quinto y último disco en una meteórica carrera de apenas cinco años.

Fue grabado y mezclado, como el anterior, en Air Studios de la isla de Monserrat en el Caribe, en un período de seis semanas.

Los tres músicos grabaron en vivo en sitios distintos, tratando de obtener varias tomas de calidad, escucharlas, y luego dejar al ingeniero Hugh Padgham el trabajo arduo de juntar las mejores tomas, lo que condujo a un meticuloso trabajo de “overdubbing”.

En este disco hubo una notable reducción de las influencias del reggae que tantos réditos trajeron a The Police y que fueron parte muy importante de su sonido distintivo. En cambio, afloraron estructuras llenas de texturas.

“Sincronicity I” empieza frenéticamente el disco, con fuerte presencia de sintetizadores, lo que desde un comienzo da pistas sobre la orientación que Sting, Summers y Copeland introducían.

Sting se inspiró en el concepto de Sincronicidad introducido por primera vez por el psicólogo analítico Carl G. Jung «para describir circunstancias que parecen significativamente relacionadas pero que carecen de una conexión causal«.

También hay referencias a la idea del “inconsciente colectivo” que el poeta irlandés W.B. Yeats mencionó en el poema “The Second Coming” refiriéndose al término “Spiritus Mundi” (Espíritu del Mundo), otras de las teorías de Jung.




En “Walking in Your Footsteps”, The Police se adentra en terrenos étnicos, con obvias influencias de Peter Gabriel, My Life in the Bush of Ghosts de Brian Eno y David Byrne, y el King Crimson de “The Sheltering Sky” (Discipline, 1981).

Desde el fondo comienza “O My God”, con un voz más áspera de lo habitual, una magnífica línea de bajo y un ritmo distintivo de Copeland, con colchones de teclados y una guitarra rasgueada que se incorpora avanzado el tema.

Inexplicablemente el gran saxo que colorea la pieza en el tramo final no está acreditado

La cercanía de Andy Summers con Robert Fripp, que había arrojado un primer disco de colaboración, I Advanced Masked (1981), se nota ampliamente en “Mother”, composición de Summers con influencia directa de The League of Gentlemen, Exposure -debut solista de Fripp- y Discipline y Beat de King Crimson.

El mismo la canta de manera neurótica, a la manera de Peter Hammill o David Thomas (Pere Ubu). Gran pieza que obviamente remarcaba las diferencias con el antiguo The Police y entre la dirección artística que para ese momento tenía cada uno de ellos.

Contrastando con «Mother«, Copeland aporta el divertido y pegadizo tema, “Miss Gradenko”, dos minutos en los que se concentra todo lo bueno de The Police, incluido un corto pero estupendo solo de Summers, el excepcional manejo de los platillos y hi-hat de Stewart y el bajo siempre expresivo de Sting




El lado A lo cierra el potente tema “Synchronicity II”, cuya relación con el tema inicial (parte 1) viene de nuevo por la inspiración en la teoría de Jung. En este caso cuenta la historia de un padre cuyo hogar, vida laboral y entorno son desalentadores y deprimentes.

El videoclip dirigido por Godley & Creme (ex integrantes de la agrupación 10cc) posee una estética distópica, con la banda tocando encima de pilas gigantes de guitarras, tambores, chatarra, piezas de automóviles, cables, con escombros y papeles volando, interrumpidos por imágenes de Loch Ness.

El lado B lo abre la exitosísima pieza mid-tempo “Every Breath You Take”, la cual 40 años después sigue sonando en las emisoras de radio del planeta y forma parte de todos los playlists de los años 80.

Entre los muchos premios obtenidos, se encuentran los Grammy como “Canción del Año” y “Mejor Performance Pop por un dúo o grupo con vocales”.

La pieza refleja un tormentoso y telenovelesco momento para Sting, quien escribió la canción en 1982 después de su controversial separación de Frances Tomelty y el comienzo de su relación con Trudie Styler.

Sting y Frances fueron vecinos durante años de Trudie, quienes eran las mejores amigas una de otra. Sting y Trudie comenzaron un romance que se hizo público y generó grandes presiones y juicios públicos sobre Sting, quien decidió salir de los focos mediáticos viajando un tiempo a Jamaica, donde comenzó a escribir los textos de la canción sobre un obsesivo enamorado.

Cada respiración que tomas y cada movimiento que haces / Cada vínculo que rompas, cada paso que des, te estaré observando / Todos los días, cada palabra que dices / Cada juego que juegues, cada noche que te quedes, te estaré observando / Oh, no puedes ver, me perteneces / como me duele el pobre corazon a cada paso que das

El disco continúa con otro temazo, “King of Pain”, en el cual Sting también desarrolla el tema que lo atormentaba en aquellos días, relativo a su separación.

El tema posee varios instrumentos -entre ellos el piano- agregados con posterioridad a la finalización de la grabación básica.

Fue el cuarto y último single extraído de Synchronicity en Gran Bretaña, mientras que fue el segundo en Estados Unidos




Wrapped Around Your Finger” es otro de los exitosos temas del álbum, una cuasi-balada con momentos de mayor euforía.

Es otro tema relacionado con la vida de Sting, su compositor, en este caso sobre un amigo suyo profesional síquico y su tutor en el tarot, mezclado con referencias mitológicas.

Quizá las sonoridades de los teclados sea lo único que ha quedado anclado en 1983.

Emerge entonces la sofisticada “Tea in the Sahara”, un midtempo durante el cual Summers -co-compositor del tema- pincela maravillosamente con efectos de guitarra.

La hedonista línea de bajo es la conductora, y sobre ella Sting va deslizando los textos.

Murders By Numbers”, dejada fuera en el vinilo, cerraba la edición en casete con cierta orientación jazzística que dejaba la puerta abierta a lo que Sting muy pronto emprendería como solista en The Dream of Blue Turtles (1985) y Nothing Like the Sun (1987)




La portada original fue concebida por Jeff Ayeroff y Norman Moore, y consistía en una serie de fotografías superpuestas con franjas horizontales transparentes de azul, rojo y amarillo. El álbum estuvo disponible en 36 variaciones, con diferentes arreglos de las franjas de color y mostrando diferentes fotografías de los tres miembros, tomadas por Duane Michals.

En la versión más común, Sting está leyendo una copia de “Synchronicity (1960) de Carl Jung, junto con una imagen negativa superpuesta del texto real de la hipótesis de la sincronicidad.

Una foto en la contraportada también muestra una imagen de primer plano, pero reflejada y al revés, del libro de Jung.

El lanzamiento del LP original se imprimió en un vinilo para audiófilos que parece negro como la mayoría de los discos, pero en realidad es púrpura cuando se sostiene contra la luz.

Sin duda, uno de los más grandes álbumes de los 80 y en general de la historia de la música pop

Juan Carlos Ballesta


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