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The Rolling Stones en Madrid: la inigualable ceremonia del rocanrol

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The Rolling Stones Wanda Metropolitano
The Rolling Stones - Sixty Tour 2022 - June 01, 2022.

Con absoluta pasión y dedicación, la legendaria banda londinense inició en Madrid el Sixty Tour, celebrando 60 años de fundada con un concierto-gran ceremonia

The Rolling Stones
Concierto en Estadio Wanda Metropolitano, Madrid
Sixty Tour

(Junio 1, 2022)

La expectativa creada por ese nuevo tour desde el mismo momento en que fue publicada una pequeña pieza en las redes sociales de la banda fue in crescendo. Este no es cualquier tour.

Es la gira de celebración de los 60 años de historia de la banda londinense desde los modestos primeros shows allá en 1962 cuando se gestaba un movimiento telúrico en Gran Bretaña que tuvo a The Beatles como punta de lanza y a los Stones como el otro gran nombre.

En todo ese recorrido ha pasado de todo y de aquellos que comenzaron solo quedan Mick Jagger y Keith Richards como vivo ejemplo de resistencia, resiliencia y sobre todo pasión. En el camino quedaron el cofundador Brian Jones y más recientemente el gran Charlie Watts. Se hizo raro no verlo detrás de los tambores y no escuchar ese beat único que hizo tan distintivo su sonido y tan necesario para la banda.

Ya lo dijo Jagger en español: “esta es la primera vez que tocamos en Europa sin Charlie. Lo echamos mucho de menos”. Y como no podía ser de otra manera, con sus imágenes comenzó el legendario show.




Si una cosa tiene como ventaja asistir al show de apertura de una gira de los Stones es conocer de primera mano las sorpresas que depara el setlist, además de la ubicación de los grandes clásicos.

Y, por supuesto, encontrarlos a ellos frescos y con la ilusión -una vez más- de enfrentarse a un recorrido que los llevará, por ahora, a Münich, Liverpool, Amsterdam, Berna, Milán, Londres, Bruselas (éste del 11 de julio casi coincide con el 12 de julio, fecha en la que dieron el primer show en el Marquee Club de Londres), Viena, Lyon, París, Gelsenkirchen y Estocolmo.

Desde hace muchos años, un concierto de los Stones es una auténtica fiesta que congrega a varias generaciones de fanáticos y vas más allá de lo meramente musical.

Entre los 50 mil asistentes aproximadamente, había por supuesto de todo: jóvenes apasionados que han heredado el gusto de sus padres o abuelos y se saben cada canción, septuagenarios -hombres y mujeres- que con sus camisetas alusivas siguen fieles después de décadas, familias completas (abuelos, padres e hijos), fans que llegaban desde otras ciudades de España, parejas en las que una parte trata de inculcar su gusto por los Stones a la otra, y por supuesto aquellos que asisten en plan diversión social para no perderse un acontecimiento de esta importancia, tal como los que solo ven algunos selectos partidos en un Mundial de Futbol pero se dicen aficionados. Todo es válido.

La potencia de Vargas Blues Band y la familia Jagger

La noche la abrió de manera sensacional Vargas Blues Band, la agrupación comandada por el veterano guitarrista Javier Vargas y que cuenta con el estupendo aporte de Jon Byron Jagger, sobrino de Mick e hijo de Chris Jagger quien ¡Oh, sorpresa! apareció para tocar la armónica y cantar “My Younger Day”,  demostrando que está en plena forma. Al despedirse alentó al pueblo ucraniano.

También fue invitada la cantaora Angelica Leyva, quien hizo una gran intervención abriendo el show.

Temas como “Chicken Dinner”, “Evil”, “Funk Hell” y “Take me to the River”, conformaron un repertorio siempre arriba, sin decaer nunca. Las baladas blueseras quedaron fuera.




Sidonie y su gloriosa noche

¡Vaya manera de celebrar los 25 años de fundada ha tenido la banda de Barcelona!

El vocalista y guitarrista Marc Ros, el bajista y también guitarrista Jesús Senra y el batería Axel Pi, estaban que no cabían en sí mismos. Tanto que Ros se atrevió al final a recorrer la pista destinada solo para Mick Jagger y que tenía terminantemente prohibido.

El repertorio fue de apenas seis canciones, entre ellas un estreno de sonido stoniano (“Pesado y estúpido”), algo arriesgado pero inteligente tratándose de una ocasión con 50 mil personas delante.

Así, Sidonie interpretó con gran emoción “Nuestro baile del viernes”, “Fascinado”, “Me llamo Abba”, “Carreteras Infinitas” (“la vamos a dedicar a todas las bandas de furgoneta de España”, dijo Marc), “El incendio” y “Estás aquí

Salieron de allí henchidos de orgullo y con una sonora ovación.




Los Stones: más allá de toda sospecha de retiro

Sobre el retiro de los Rolling Stones se ha especulado siempre. En los años 80 ya muchos daban por muerta a la banda y los más jóvenes la consideraban un dinosaurio. En los 90, sin embargo, el grupo demostró que estaban lejos de irse y un nuevo aire llegó con Voodoo Lounge (1994) y Bridges To Babylon (1997), dos fantásticos discos que produjeron giras monumentales que pusieron a los londinenses en el epicentro del rock y del show business con los montajes más espectaculares por mucho tiempo.

Aunque la producción discográfica disminuyó, en el siglo 21 los tours no cesaron y con cada uno se fue difuminando aquello de que se produciría el retiro. Aunque Jagger y Richards alguna vez reconocieron que el grupo se acabaría cuando Watts lo dispusiera, lo cierto es que al enfermarse nombró a su suplente, Steve Jordan, y sus compañeros siguieron ahí como auténticos héroes de guerra, ambos por cumplir 79 años en este 2022. Y junto a ellos una pieza clave, Ronnie Wood, quien cumplía 75 justo el 1 de junio.

De las 19 canciones que conformaron el repertorio, 11 pertenecen a su primera etapa en los años 60, lo cual lógicamente está enlazado con el motivo de celebración de esta gira. Otra vez quedó fuera «Brown Sugar«, extraña decisión del que fue por décadas un grupo políticamente incorrecto.

Aunque el setlist no fue tan distinto al de No Filter Tour, hubo algunas variantes y sorpresas realmente bienvenidas, temas no tan habituales en los conciertos e incluso estrenos en directo, como el caso de “Out of Time”, canción que originalmente fue cedida al cantante Chris Farlowe -quien la convirtió en éxito en 1966- y entonces incluida en el lado B de la versión británica de Aftermath (1966), cuyas canciones extrañamente jamás habían sido interpretadas en concierto. Hasta ahora (aunque Bill Wyman escribe en su libro “Rolling with the Stones” que llegaron a tocarla alguna vez en 1966).

La pieza posee otras dos versiones, la del disco Flowers (1967) y la del compilado Metamorphosis (1975), que es en realidad la versión orquestada de Farlowe pero con la voz de Jagger. La versión elegida para debutar en Madrid fue la de Aftermath, con la marimba que tocaba Brian Jones realizada por el teclado.

Apartando el reciente single “Living in a Ghost Town” de 2020, lo más reciente interpretado fue de Steel Wheels de 1989, el disco que en aquel momento traía de vuelta a los Stones a las giras tras siete años de ausencia, y el último en estudio con el bajista Bill Wyman.

El disco más representado fue Let it Bleed (1969) con tres canciones, un álbum que representó la transición entre Brian Jones y Mick Taylor y el fin de la era con el sello Decca y la compañía Abkco de Allen Klein.

The Rolling Stones Setlist Wanda Metropolitano
Litografía de Ronnie Wood

El monumental concierto de los Stones




El majestuoso escenario construido por la empresa Stufish era la carta de presentación. Con tres pantallas, grandes trazos en negro y rojo y la forma superior del famoso logo de la lengua y el labio dominando la parte central, el escenario fue sustancialmente distinto a las cuatro columnas de No Filter Tour, el clásico de Olé y Zip Code -bastante parecidos entre si.

La dirección de arte y diseño de luces de Patrick Woodroffe desde hace 40 años garantiza siempre un show de altísima calidad.

Con un impresionante arreglo lineal de altavoces (line arrays) compuesto por cuatro en el escenario principal, otros cuatro en el centro del campo y 16 pequeños suspendidos del techo, ya sabíamos que el sonido iba a ser potente y cristalino. Así fue, aunque hubo que esperar un par de canciones para que la mezcla se estabilizara.

A las 22:15h explotó el Wanda de júbilo con el poderoso riff de “Street Fighting Man”, el temazo de Beggars Banquet (1968) que tocaba el para entonces álgido problema de las protestas callejeras reivindicativas y la violencia policial, y que de nuevo, como en el tour anterior, fue elegida como abridora.

En sus redes sociales Richard había anunciado orgulloso que un miembro del equipo había encontrado un grabador Philips similar al que usó para grabar el famoso riff.

Inmediatamente se fueron más atrás a 1966, un año muy importante para The Rolling Stones, con varios singles memorables y el primer disco en el que todo el repertorio fue compuesto por Jagger y Richards (Aftermath).

19th Nervous Breakdown”, el éxito de febrero de aquel año, fue otra de las piezas ya incorporadas en No Filter Tour. Su interpretación fue sólida.

“Muchas gracias, Madrid”, dijo Mick por primera vez, y aprovechó para mencionar a Charlie y el primer tour europeo sin él. Los aplausos no se hicieron esperar.

Entonces sonó uno de los temas inesperados, “Sad Sad Sad”, un rocanrol acelerado y pegadizo del disco Steel Wheels (1989), que fue seguido por uno de los infaltables, “Tumbling Dice” de Exile on Main St. (1972), la cuarta canción más interpretada en vivo, superando a “(I Can’t Get No) Satisfaction”.

El momento de nervios para Mick y la banda sobrevino con el gran estreno en los escenarios de “Out of Time”, y la verdad fue muy emotivo escuchar una pieza que probablemente sea una de las favoritas de muchos de los fans más longevos.

“Llamamos la atención para la premiere, la primera vez…vamos a ver…” fueron las palabras de Mick y muchos creyeron que se trataba del estreno de una nueva canción. Los más despistados o quizá menos conocedores, así lo creyeron. La realidad es que es una composición grabada en marzo de 1966, es decir hace poco más de 56 años.

El grupo salió triunfal de este debut, con el público cantando a pleno pulmón el pegadizo coro “I said, baby, baby, baby, you’re out of time”.

Como viene ocurriendo desde el Bridges To Babylon Tour 1997/98 -cuando internet comenzó a permitirlo- abrieron la votación para Madrid con cuatro opciones: “Beast of Burden”, “No Expectations”, “Shine a Light” y “Fool to Cry”.

En pantalla se anunciaba la ganadora y de inmediato comenzaron a tocar “Beast of Burden” (mi voto fue para ella), uno de los temas más queridos de Some Girls (1978) que tuvo un especial diálogo al final entre Mick y la gran vocalista . Como era lógico fue muy bien recibido.

El épico “You Can’t Always Get What You Want”, el primero de tres de Let it Bleed fue precedido por el pedido de Mick: “¿Quieres cantar conmigo?”. Y así la acústica de Keith y el teclado daban inicio a la legendaria canción en la que se lucen Ronnie Wood con un gran solo y Bernard Fowler y Sasha Allen en las voces, ampliamente cantada por todos.

Steve Jordan se esforzó por hace cada uno de los redobles de Charlie Watts y es probable que lo haya logrado. El acelerado tramo final quedó magistral y fue seguido por la expresión “¡que maravilla!” de Mick.

El funky reggae/dub “Living in the Ghost Town”, publicado en pleno confinamiento pandémico en 2020, parece ya un clásico de toda la vida y apenas tiene dos años de haber nacido. Tiene muchas papeletas para quedarse por un buen tiempo en el setlist. Mick se luce en la armónica.

Uno de los grandes momentos fue “Honky Tonk Woman”, exitazo de 1969 lanzado en los tiempos en que Brian Jones se iba del grupo. Las imágenes ayudaron a reforzar su potencia, con unas guitarras realmente salvajes que parecía que envolvían el estadio. Chuck Leavell se encargó del distintivo cencerro y también del piano tocado en modo “New Orleans”.

El acostumbrado segmento dedicado a las presentaciones se tomó más de cuatro minutos. Antes Mick hizo breve mención del ruido en Madrid y del triunfo del Real Madrid.

Jagger fue nombrando uno a uno a todos los músicos: a los coros, Bernard Fowler y Sasha Allen; en los saxofones Karl Denson y Tim Ries; en los teclados, Matt Clifford; en el bajo, Darryl Jones; en el piano, Chuck Leavell; en la batería, Steve Jordan (en este punto se produjo una primera tanda de abucheos o rechiflas, que fueron tapados por los aplausos).

Entonces la gran presentación de “alguien especial”: Ronnie Wood. Una explosión de confetis se produjo para celebrar el cumpleaños, acompañado por el público cantando en inglés el “Happy Birthday”.

The Rolling Stones Wanda Metropolitano
The Rolling Stones – Sixty Tour 2022 – June 01, 2022.
The Rolling Stones Wanda Metropolitano
The Rolling Stones – Sixty Tour 2022 – June 01, 2022.

Y por último, Keith Richards, quien recibió una impresionante y larguísima ovación que lo conmovió enormemente. Era el “momento Keith”. Así que la felicidad no podía enfrentarse de otra manera que tocando y cantando la magnífica “Happy”, de Exile on Main St, en la que Ronnie Wood se luce con el lap steel, demostrando su gran versatilidad como guitarrista.

The Rolling Stones Wanda Metropolitano
The Rolling Stones – Sixty Tour 2022 – June 01, 2022.

Richards lució una voz potente más allá de sus conocidas limitaciones. Y lo mismo ocurrió con la siguiente, la balada de aroma country, “Slippin’ Away”, de Steel Wheels. Entre ambas canciones, Keith agradeció por el trato en Madrid.

Luego de este puente, salió de nuevo Jagger para afrontar una segunda parte inolvidable, la cual comenzó con el clásico funky, “Miss You”, tema central de Some Girls. Como suele ocurrir desde los tiempos de Bill Wyman -creador de la gran línea de bajo- Darryl Jones tuvo su momentazo, así como Denson y Ries que establecieron un diálogo fantástico en el tramo final de la pieza.

Aunque Mick ya no hace el mismo show de años atrás, todavía es capaz de hacer sus típicos contoneos de cadera y los movimientos de inspiración sexual que hacen aplaudir a todos y a corear el conocidísimo “uh uh uh uh, hu hu hu hu”

El momento que siguió probablemente haya sido la apoteosis del concierto. “Midnight Rambler”, el mágnum opus del blues rock sesentero, declarado por sus autores como su momento de mayor inspiración de aquellos años.

Realmente sonó brutal y si tuviera que quedarme con un momento, sería este, otra de las piezas de Let it Bleed. Impagable las poderosas guitarras de Keith y Ronnie, la armónica de Mick, los silencios y las explosiones, los momentos frenéticos y las desaceleraciones rítmicas…

Estando en una nube nos lanzaron “Start Me Up” de Tattoo You (1981) y el estadio completo comenzó a gritar y saltar al unísono. Quizá fue una de las piezas que me hizo pensar en el beat milimétricamente retrasado de Charlie.

Y la verdad es que Jordan lo hizo fenomenal, incluso con ese redoble final que hacia Charlie cuando las canciones prácticamente habían finalizado, pero la presencia de Charlie y su sonido tan particular -más metálico- sigue orbitando. Es una responsabilidad descomunal la de Jordan.

Entonces, viajamos de nuevo a 1966 para escuchar uno de los primeros temazos de la era psicodélica: “Paint it Black”. Aquí hay que hacer mención especial al gran trabajo de Wood recreando el sitar que tocaba Brian Jones, y también a Jordan. Jagger por su parte, cantando en una tonalidad ligeramente más grave, logró salir airoso.

A pesar del colorido de la psicodelia, las proyecciones en pantalla, sintonizadas con el título, fueron en blanco y negro.

The Rolling Stones Wanda Metropolitano
The Rolling Stones – Sixty Tour 2022 – June 01, 2022.

Apenas comenzó a escucharse el ritmo de inspiración latina y jazzística que identifica a “Sympathy for the Devil” comenzó el estadio a corear el famoso “uh uh”. Con imágenes de fuego, Jagger narró su encuentro con el mal y la hipocresía del mundo con especial inspiración.

Los guitarrazos de Richards y su famoso solo sonaron con una claridad pasmosa. Y, claro, allí estuvieron Allen y Fowler para sostener el mántrico coro de manera magistral.

El tema que por mucho tiempo usaron para abrir conciertos, ahora quedó ubicado para acompañar la primera despedida. Se trata del single de 1968, “Jumpin’ Jack Flash”, sin duda uno de los más enormes temas en la historia del rock, catártico, incendiario. El más interpretado en vivo en la historia del grupo.

Todos se retiraron y mientras las luces se mantenían apagadas y las pantallas proyectando imágenes, quedaba claro que volverían.

Quedaban dos temas históricos. El primero, “Gimme Shelter”, el tercero de Let It Bleed, uno de los grandes de los Stones, en la que Mick habla de guerra, asesinato, violación y miedo (Ucrania asaltó la pantalla gigante).

La canción contó con el especial protagonismo de Sasha Allen, el relevo de la gran Lisa Fischer, cantantes que han sabido sacar lo mejor del increíble performance de la gran Merry Clayton, quien puso su voz en la grabación original en una sola toma estando embarazada.

El final apoteósico fue con “(I Can’t Get No) Satisfaction”, el tema más lejano en el tiempo, publicado como single en junio de 1965 y en la edición norteamericana de Out of Our Heads (1965), y poco después solo como sencillo en Gran Bretaña. Inauguraba esta canción la era de los grandes riffs de Keith Richards

El estadio en pleno cantó, bailó y celebró la existencia de un grupo que sigue construyendo su insuperable leyenda con cada nuevo concierto. Y ellos lo retribuyen con entrega, generosidad, ejecución impecable, óptimas condiciones técnicas, y gran dedicación al detalle.

No parece ser un plan de vida la jubilación de esos incombustibles ingleses.

Juan Carlos Ballesta