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Sticky Fingers: nace la lengua y nueva etapa para The Rolling Stones

The Rolling Stones Sticky Fingers

El 23 de abril de 1971 la legendaria banda inglesa entraba en una nueva etapa autogestionada, con Mick Taylor y estrenando el famoso logo

The Rolling Stones
Sticky Fingers

Rolling Stones Records. 1971. Inglaterra

 
Con la llegada de una nueva década comenzaba una etapa distinta en la historia de la más longeva banda de rock. Tras un período convulso y la ruptura del leonino contrato que la unía con Allen Klein, la banda lanzó Sticky Fingers, uno de sus discos más redondos y celebrados, con portada concebida por Andy Warhol.

Con él, fue introducido por primera vez el famoso logo de la lengua y el labio que diseñó John Pasche, que desde entonces ha sido imagen y fuente de muchos beneficios. Pasa el tiempo y la lengua sigue salivando.

El recomienzo para The Rolling Stones

Quizá puede parecer que el famoso logo de la lengua de los Rolling Stones ha estado con ellos siempre. Pero no, su aparición coincide con el comienzo de los años 70, justo cuando comenzaron a auto gestionarse.

Fue incluido por primera vez en Sticky Fingers, editado el 23 de abril de 1971, uno de los discos más redondos de su vasta discografía. Aquella portada fue concebida por Andy Warhol, con ayuda de algunos de sus colaboradores de la Factory (el fotógrafo Billy Name y el diseñador Craig Braun).

The Rolling Stones Sticky Fingers




La foto masculina que muestra la cremayera real de un pantalón jean o vaquero (que en las primeras ediciones en vinilo se abría mostrando un interior), al contrario de lo que muchos creen no fue tomada a Mick Jagger, sino a un amante de Warhol que no quiso ser identificado, pero se supo que era Joe Dalessandro

La lengua y el labio (Tongue and Lip Design) –roja y blanca en su versión original– fue diseñado por John Pasche, aunque muchos se la atribuyen erróneamente a Warhol por su carácter netamente pop.

A partir de este momento, la historia de los Stones tomó otro rumbo, con su discografía, conciertos y demás actividades bajo su control.

The Rolling Stones Sticky Fingers Logo

Aquel momento conjugó varios aspectos importantes en la vida de la más longeva y consecuente banda de rock del planeta. El último año de la década de los 60 se había transformado en el más convulso de su ya de por sí controvertida trayectoria.

Tras unos meses de desencuentros, Brian Jones –uno de los fundadores– fue apartado de la banda en junio de 1969. En realidad él ya se había encargado poco a poco de eso, acudiendo cada vez menos a los ensayos y grabaciones.

Al poco tiempo, el 3 de julio, fue encontrado ahogado en su piscina, siendo el primero en entrar a ese infausto “club” de los 27 (edad a la que murieron también en un plazo de dos años, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison).

Dos días después los Stones realizaron el legendario concierto en el Hyde Park de Londres antes 500 mil personas, en el que rindieron tributo a Jones y presentaron a su sustituto, el gran guitarrista Mick Taylor, que sería parte de la banda hasta 1974, participando en los clásicos Exile on Main Street (1972), Goats Head Soup (1973) y It’s Only Rock and Roll (1974).

Taylor había participado por primera vez en algunos temas de Let it Bleed (1969), con Jones apareciendo fugazmente en otros. Durante los casi dos años que sucedieron a ese último disco de los 60, Taylor se adentró en el universo Stone en varias de las sesiones de las que se extraerían los temas que conformaron Sticky Fingers.




El 6 de diciembre de aquel 1969 los Stones se presentaron como cabeza de cartel del Festival de Altamont, pero durante “Sympathy for The Devil” fue asesinado un espectador a manos de los “guardias” de seguridad, los Hell’s Angels.

Días antes habían grabado su concierto del Madison Square Garden, que en 1970 sería lanzado como Get Yer Ya-Ya’s Out, a la postre el último disco lanzado con Decca/London Records y el manager Allen Klein y su compañía Abkco antes de la definitiva independencia.

Aún debían cumplir contrato por una canción, y les entregaron “Cocksucker Blues”, que obviamente nunca fue publicada. El contrato que habían firmado siendo muy jóvenes aún, cuando despidieron a su primer manager Andrew Loog Oldham, amarraba toda su discografía de los años 60 a los designios de Klein, quien durante décadas fue el único que decidió todo lo relativo a su publicación.

Por ello, comenzando los 70 se deslastraron de ese pesado fardo y fundaron su propio sello, The Rolling Stones Records, que ha servido hasta hoy como plataforma, aunque la distribución mundial ha sido confiada a grandes trasnacionales. El logo, por su parte, ha ayudado a vender millones de dólares en mercancía asociada a una imagen tan libidinosa como emblemática de su desparpajo.




Los 10 temazos de Sticky Fingers

El disco Sticky Fingers, producido por Jimmy Miller, comenzó a ser concebido a finales de 1969, pero por los problemas con Klein fue pospuesto el proceso de grabación, el cual continuó en 1970 y finalizó a comienzos de 1971.

En ese período fueron grabados muchos temas, algunos de los cuales se redimensionaron para Exile on Main Street y otros desechados, aunque ampliamente conocidos por los fans.

Nunca antes los Stones habían pasado tanto tiempo sin editar un nuevo disco, pero la espera mereció la pena. El resultado fue un álbum memorable, con temas de gran fuerza como “Brown Sugar” y “Bitch”, parte del repertorio en vivo desde entonces.

En la primera resulta fundamental el saxo de Bobby Keyes y la segunda la trompeta de Jim Price

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Algunas de las más soberbias baladas de la historia del grupo están aquí, comenzando por “Wild Horses”, y siguiendo con “Moonlight Mile” y la controvertida “Sister Morphine”, prohibida en ediciones de algunos países por su contenido alusivo a las drogas.

El tema fue interpretado también en gran forma por Marianne Faithfull, la pareja de entonces de Jagger y a quien se le otorgó parte de los créditos más de dos décadas después. La versión que finalmente apareció en Sticky Fingers contó con la participación de Ry Cooder y la ausencia de Mick Taylor

Como ya era costumbre desde Beggars Banquet, hay brillantes acercamientos al country rock en “Dead Flowers”, al soul en “I Got the Blues” -con influencia de Otis Redding y el sonido sureño del sello Stax- y al blues en “You Gotta Move”, la única versión incluida en el disco. Es decir, las influencias ampliadas de la música norteamericana.

La sorpresa era la adición de una nueva influencia con “Can’t You Hear Me Knocking” un poderoso funk rock latino en la onda del grupo War, con participación de Rocky Dijon en congas, Jimmy Miller en percusión, Bobby Keyes en el saxo y Billy Preston en el órgano.

«Sway» es un tema midtempo de estupenda cadencia, con gran piano de Nicky Hopkins y cuerdas de Paul Buckmaster, que se adelantaba a otros en la misma línea que aparecieron en los discos sucesivos, Exile on Main Street (1972), Goats Head Soup (1973) y It’s Only Rock and Roll (1974)

En países como España y Unión Soviética –para entonces en dictadura– la portada fue prohibida, y temas como “Sister Morphine” sustituidos por una versión en directo del rock and roll de Chuck Berry, “Let it Rock”. La portada alterna, en cualquier caso, no parecía ser más suave que la original.

The Rolling Stones Sticky Fingers
Portada alternativa

Siguen pasando los años y las décadas desde aquel punto de inflexión en la vida de los Stones y Sticky Fingers sigue sonando tan vital como entonces, mientras la lengua sigue salivando y produciendo beneficios.

Juan Carlos Ballesta


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