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Heathen: la significativa reinvención de David Bowie

David Bowie Heathen

El 10 de junio de 2002 fue publicado el extraordinario vigésimo tercer disco en estudio del músico y compositor inglés

David Bowie
Heathen

ISO. 2002. Inglaterra

 
Resulta siempre fascinante cuando músicos de alta factura como David Bowie, logran una transformación cautivadora que nos sorprende por su alto nivel artístico.

No obstante, ese mágico momento puede tardar años en cristalizar. Para el momento que celebramos en esta oportunidad, Bowie ya tenía, contando éste, 23 álbumes en estudio.

Ese mágico número representa una obra que ha superado los avatares del tiempo y que nos ha hechizado con discos trascendentales como The Man Who Sold The World (1970), Hunky Dory (1971), The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972), Young Americans (1975), la interesante y exploratoria “trilogía Berlín” que conforman los discos Low (1977), Heroes (1977) y Lodger (1979) en los cuales hizo una histórica alianza con Eno, el espectacular álbum Scary Monster (and Super Creeps) (1980), los sísmicos Outside (1995) y Earthling (1997), y la despedida en grande, Blackstar (2016)




Heathen estrena ISO Records, su sello discográfico en alianza con Columbia Records pero además reúne a David Bowie con su más constante productor y aliado, Tony Visconti, pero esta vez compartiendo con Gary Miller y Brian  Rawling (Cher, Tina Turner).

Heathen, con su enigmática portada exhibiendo un “Bowie-zombie”, con trabajo fotográfico de Markus Klinko y Indrani Pal-Chaudhuri, y diseño de Jonathan Barnbrook, fue grabado en los estudios Allaire y Looking Glass de Nueva York, y Sub Urban de Londres entre agosto de 2001 y enero de 2002.

Este excelente disco nos presenta a Bowie en las teclas, guitarras, saxofón y tambores; Tony Visconti bajo, guitarras, flautas dulces, arreglos de la sección de cuerdas; Matt Chamberlain en la batería y percusión, y el gran David Torn en las guitarras y el omnicordio.

Este sucesor de Hours guarda interesantes sorpresas que te iré contando en el camino.

Los 12 temas que conforman esta exitosa entrada de Bowie al siglo 21, inician con “Sunday”, un tema donde ya se hace notorio cierto desgaste de la voz del cantautor, sin ir en detrimento de la pieza que ya es en sí una grata y  perfecta bienvenida.

Acompañado de una gran riqueza sonora David nos canta: “No queda nada / Podríamos correr / Cuando la lluvia disminuya / Busca los autos o señales de vida donde va el calor / Busca a los vagabundos / Deberíamos arrastrarnos bajo los helechos / Busca los rayos de luz en el camino donde va el calor.”

Posteriormente, el multi-instrumentista inglés versiona “Cactus”, original de la banda Pixies con David tocando todos los instrumentos excepto el bajo.




En esta tríada inicial el tema “Slip Away” alude a un héroe televisivo que Lennon, Iggy Pop y Bowie solían ver por allá en 1970….

“Slow Burn” es el cuarto tema del disco. Interpretado por muchos como un claro referente del ataque terrorista al WTC de NYC el 11 de septiembre de 2001, escuchamos a Bowie cantar: “Aquí viviremos / En este terrible pueblo / Donde el precio por nuestros ojos / Los apretaré fuerte como un puño / Y las paredes tendrán ojos / Y las puertas tendrán oídos / Pero bailaremos en la oscuridad / Y jugarán con nuestras vidas”

El guitarrista que acá escuchamos no es otro que Pete Townshend (The Who)

En “Afraid”, el siguiente tema, escuchamos al The Scorchio Quartet, un ensamble de cuerdas con Greg Kitzis en el primer violín, Meg Okura en el segundo violín, Mary Wooten en el cello y Martha Mooke en la viola.

Cierra el lado A la estupenda versión que Bowie hace del tema de Neil Young, “I’ve Been Waiting for You” con Dave Grohl (Foo Fighters), quien salpica un poco de grunge en este clásico del canadiense.

La cadenciosa “I Would Be Your Slave” abre el lado B con Bowie diciéndonos: “Caminando en la calle nevada / Déjame entender / A la deriva por un parque silencioso / Tropezando con la tierra ábreme tu corazón muéstrame quién eres / Y yo sería tu esclavo”

Las cuerdas se hacen escuchar nuevamente para dar paso a “I Took a Trip on a Gemini Spacecraft” y contarnos que: “Hice un viaje en una nave espacial Gemini / Y pensé en ti / Pasé por la sombra de Júpiter / Y pensé en ti / Disparé mi arma espacial / Y chico, realmente me sentí triste / Dos o tres platillos voladores / Estacionado bajo las estrellas, corriente sinuosa / Luna brillando sobre un pequeño pueblo / Y con cada rayo el mismo viejo sueño”




Seguidamente, la rara “5:15 The Angels Have Gone” nos impulsa a reflexionar.

La tríada final la conforman “Everyone Says Hi”, uno de mis favoritos y el segundo sencillo de esta obra encumbrada en la que “Slow Burn” y “I’ve Been Waiting For You” completan los tres singles que David y compañía escogieron para cautivarnos y convencernos que debemos tenerlo.

Participan en este tema Gary Miller en la guitarra, John Read al bajo, Solá Ákingbolá en la percusión y Philip Sheppard en el cello eléctrico.

“A Better Future” nos acerca al final con su atractiva rítmica, riqueza sonora y reiterada exigencia, “Yo exigo un mundo mejor”.

Finalmente, el tema “Heathen (The Rays)” con la sección de saxos que conforman Lenny Pickett, Steve Harrison y Steve Elson, mejor conocidos como The Borneo Horns, ponen la guinda de esta obra magna en la cual nos dice David: “Acero en el horizonte cielo de cristal / Hecho para un mundo real / Todas las cosas deben pasar Oo-o / Esperando algo / Buscando a alguien / ¿No hay razón? / ¿He mirado demasiado tiempo? Oo-o, oo-o / Dices que me dejarás / Y cuando el sol está bajo / Y los rayos altos / Puedo verlo ahora / Puedo sentirlo morir Oo-o, oo-o”

Debo mencionar algunos de los músicos que acá participan y, que sólo nombrarlos, ya intimidan. El teclista Jordan Rudess (Dream Theater), el excelso bajista Tony Levin (King Crimson, Peter Gabriel), Carlos Alomar, el eterno guitarrista de David Bowie y por si fuera poco, el baterista Sterling Campbell (Nena, Cindy Lauper, Gustavo Cerati†), los guitarristas Gerry Leonard y Mark Plati y la excelente violinista Lisa Germano.

Demos marcha atrás unos veinte años para oír esta pagana obra.

Leonardo Bigott


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